Páginas vistas en total

Archivo del blog

lunes, 16 de febrero de 2009

"LA MUERTE DEL PRINCIPITO"


*******************************************

* Title: El principito

* Magazine: ZDM
http://www.zeropress.com/

* Photographer- Paco Peregrín (
http://www.pacoperegrin.com/ )

Art Direction, digital art and Styling- Kattaca (
http://www.kattaca.com/ )


Make up & Hairdresser- Yurema Villa (
http://www.yuremavilla.es/ )

******************************************



No hace demasiado tiempo que se dio a conocer el contenido de la última carta escrita por Antoine de Saint-Exupéry. Su contenido estremece…

No hay más Principito, hoy día ni jamás. El Principito está muerto o se volvió totalmente escéptico. Un Principito escéptico no es más un Principito. Estoy resentido con usted por estropearlo. No habrá más cartas, teléfono ni señal. No fui prudente ni pensé que arriesgara pena, pero me lastimé en el rosal cogiendo una rosa. El rosal preguntará: ¿Qué importancia tenía para usted? Ninguna, rosal, ninguna. Nada importa en la vida. No hay más vida. Adiós rosal

La destinataria de tan agrias palabras era una joven de 23 años, oficial del ejercito francés, casada y embarazada. Al parecer, no había correspondido a los apasionados acercamientos del escritor francés, provocando la amargura y el desdén en Saint-Exupéry. Dos meses después de escribir aquella misiva, el avión del escritor caía en el Mediterráneo. En un principio nadie se atribuyó el derribo, lo que hizo pensar en un accidente a los mandos militares franceses. También corrió paralela la posibilidad de que se tratase de un suicidio, dado el alicaído ánimo que mostró sus últimas semanas de vida. Pero no se encontraron pruebas que señalaran en una u otra dirección. Sin embargo, la aparición en abril de 2004 de restos del fuselaje del Lightning P38 pilotado por el escritor mostraban claras señales de haber sido derribado por balas enemigas.

Y así quedó todo hasta que en marzo del presente año, Horst Rippert, antiguo piloto de la Luftwaffe, desveló cualquier duda…

Yo derribé a Saint-Exupéry. Todo ocurrió cerca de Toulon. Él volaba 3.000 metros más alto que yo, que estaba efectuando una misión de reconocimiento. Vi sus insignias tricolores y maniobré para instalarme a su cola y derribarle. No hizo nada por evitarme, ni siquiera intentó una maniobra evasiva. Se quedó enmedio y yo disparé como era mi deber. El trasto se fue al agua, no tuvo tiempo para reaccionar

Apenas dos días antes de su muerte, el coronel Chassin, alertado de la baja moral de Saint-Exupéry por sus amigos, escribió en su diario:

Me encontré con un hombre de corta edad, apenas 44 años, y mucha vida por delante; una vida que, además, había recibido numerosos golpes. Esto se advertía en su piel. Le dije: “Usted ya se puede retirar con todos los honores”. Su respuesta no se hizo esperar: “No, coronel. Me quedaré con mis compañeros hasta el final”



No hay comentarios: