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jueves, 19 de febrero de 2009

"LA NARANJA MECÁNICA"






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Photo/ IVÁN HIDALGO


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ARGUMENTO


Alex, el protagonista del libro, es un malchico que lidera un grupo de amigos (drugos), vestidos con tongos, bototos, narices falsas y un pijama blanco, con los que pasa el tiempo dedicándose a la ultraviolencia (palizas, abusos, violaciones y humillaciones de aquellos más débiles, y trifulcas con otros grupos de adolescentes) y al consumo de drogas. Asimismo cometen robos, violaciones o asaltos ocasionales para financiar su estilo de vida. La pasión de Alex es la música clásica, principalmente del "divino, divino" Ludwig van Beethoven. Su vida transcurre entre su habitación llena de objetos robados, el sexo compulsivo y su pandilla.

Alex induce a sus amigos a atacar una casita de las afueras de la ciudad, donde vive un escritor con su bella esposa. Alex descubre que el dueño de la casa escribe una novela titulada La naranja mecánica y rompe el manuscrito; después él y sus tres drugos perpetran una violación a la esposa del escritor en presencia de éste.

Tras una discusión concerniente al liderazgo de la banda, tiene lugar una pelea entre sus integrantes. Finalmente, Alex consigue mantener el control, aunque los otros componentes sigan insatisfechos con el resultado. Alex, para asentar una imagen de líder justo, poderoso e inteligente, decide hacer caso a uno de sus drugos y asaltar la residencia de una mujer.

Alex es el único que entra en la casa, quedándose a solas con la inquilina y sus numerosos gatos. Alex y la mujer se enzarzan en una discusión que acaba terminando en pelea donde hasta los gatos intervienen. Alex consigue escapar de la casa propinando un buen tolchoco (golpe) a la mujer con una gran estatua fálica, haciendo semblanza literal y explícita al acto de la felación. Cuando sale de la casa es atacado por sus propios drugos, que satisfacen así sus deseos de venganza. Cegado por el golpe, es fácilmente arrestado por la policía, a la que la inquilina había avisado en un principio.

Alex es encarcelado en una prisión brutal y, después de haber sido inculpado por asesinato, escucha sobre un tratamiento experimental: El tratamiento Ludovico. Uno de los efectos directos de tomar el tratamiento, es la absolución de sus delitos si tiene exito, la salida de la cárcel y la reincorporación a la vida civil, lo que motiva a Alex a enfrentarse a dicho tratamiento del cual no tenía conocimiento alguno.

Valiéndose de sus actos de buena voluntad como ayudante del sacerdote de la cárcel, empieza a hacer notorio su deseo de hacer parte del tratamiento y finalmente en la visita de Ministro del Interior que va a escoger el objeto experimental luego de una breve pero decisiva intervención de Alex es llevado al complejo médico. En dicho tratamiento Alex es inyectado con supuestas vitaminas, que en realidad son vomitivos. El objeto del tratamiento es que mientras el paciente esta bajo el influjo de los vomitivos, sea "bombardeado" con imágenes violentas de violación, asesinato o guerra, a fin de por medio de un refloejo pavloviano, relacione dichos actos con sensaciones repulsivas en su cerebro. El punto más fuerte e importante que hace efectivo el tratamiento en Alex es relacionar el proceso de asociación con música del "divino, divino" Ludwig van Beethoven. En el acto final de prueba, Alex es expuesto a una hermosa mujer desnuda y el intenta poseerla, pero al intentarlo se deshace en convulsiones cuasi-epilépticas. El tratamiento es considerado un exito.

Al salir del programa, pese a recuperar la libertad ambulatoria, la vida de Alex ha quedado totalmente destruida: es rechazado por sus padres, que ahora cuentan con un inquilino que ha asumido el papel de hijo y afea a Álex su conducta criminal.

Álex camina por las calles después del abandonar su casa, y por casualidad se encuentra con una de sus víctimas, un viejo indigente que reconoce a Alex, y motivado por el odio y la venganza llama a otros indigentes ancianos que le propinan una buena tunda, ante la que es incapaz de defenderse por efecto del condicionamiento. Es en ese momento cuando llegan dos policías que resultan ser dos de sus viejos "drugos". Tras caer estos en la cuenta, se lo llevan a una zona forestal cercana donde le dan una buena paliza e intentan ahogarlo, Alex sobrevive y camina en busca de ayuda. En su caminata llega a una casa donde es recibido cordialmente por el dueño, quien le da comida y techo. Este dueño es el escritor al que Álex atacó y cuya esposa violó en sus años de delincuente juvenil.

El escritor, que no se da cuenta de quién es, pero entiende que ha sido "víctima" del tratamiento Ludovico le pide a Álex que de testimonio de su condición y así le ayude a acabar con el gobierno, junto con otras personas que son de la misma ideología política que él. Mientras el escritor contacta a sus revolucionarios, Alex está tomando un baño e inconscientemente, empieza a tararear la misma canción que cantó cuando violó a la esposa del escritor (Singing in the Rain)y es ahí donde el escritor lo identifica. Alex es drogado por estas personas y llevado a un cuarto, donde lo dejan en el piso y se marchan, cerrando la puerta por fuera. El problema llega cuando desde el piso inferior reproducen una música de Beethoven, específicamente la novena Sinfonía (que es la que tiene efecto directo en el) que provoca en Álex un tormento suficiente para que decida suicidarse lanzándose por una ventana.

Pero no lo consigue. Es rescatado, internado en un hospital y liberado de los efectos que le ha causado el "Tratamiento Ludovico". El Ministro del Interior, promotor político del tratamiento, aprovecha la ocasión para brindar una conferencia de prensa junto a la cama de Alex, en la que exhibe su curación como un éxito del gobierno e informa que el escritor opositor ha sido arrestado, ya que quiere matar a Álex. Además, los padres de Álex piden que vuelva a casa, a lo que Álex, otra vez como malvado delincuente, acepta. La escena final es cerrada majestosamente con un alucinación extraña de Alex sobre un matrimonio y termina con la frase "Al fin, me había curado" pero denotando en su mirada que eso es absolutamente falso.

Luego se produce el capítulo 21, explicado justo debajo. (Aclaración: La descripción que había hasta ahora del argumento de la obra no correspondía a tal, sino a la película de Stanley Kubrick de 1971. Así, las modificaciones se han hecho sobre las partes que aparecen en la película pero no en el libro.)


Capítulo 21

Éste capítulo no llegó a incluirse en la versión original del libro en EEUU ni en la película, al ser ésta adaptada de la versión ya mencionada.

Alex, al librarse del Efecto Ludovico, vuelve a sus fechorías hasta encontrarse con un viejo compañero de crímenes, Pete, y su esposa. Al verlo, comprende que ya es hora de madurar y se ve lo verdaderamente importante del libro: el concepto de evolución. Una de las ediciones, publicada por Minotauro, incluye una introducción escrita por el mismo Anthony Burgess mostrando su opinión sobre esta elipsis en la edición americana y en la película de Stanley Kubrick.(Burgess criticó duramente la adaptación)



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