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jueves, 1 de octubre de 2009

"ACCIONES DE GUERRA"




"Todas las guerras son santas, os desafío a que encontréis un beligerante que no crea tener el cielo de su parte".
Jean Anouilh (1910-1987) Escritor y dramaturgo francés.



Fotografía: Robert Capa.

Agosto de 1944. Chartres, Francia. Justo después de la liberación de la ciudad, una mujer francesa que había tenido un bebé con un soldado alemán debió llevar su cabeza rapada como medida punitiva.




Sobre el fotógrafo: Fue el más célebre corresponsal de guerra. De origen judío, su vida es tan intensa como sus fotografías.

Robert Capa, antes de ser Robert Capa fue un joven de ascendencia judía, de nombre Ernest André Friedman, nacido en Budapest, Hungría, el 22 de octubre de 1913. A los 18 años abandonó su país para marchar a Berlín, pero la llegada de Hitler al poder, en 1933, lo obligó a dejar Alemania. Se fue a París, donde conoció al fotógrafo David Seymour, con quien comenzó a trabajar. Cuando París no era una fiesta, conoció a Gerda Taro (Stuttgart, Alemania, 1910), una muchacha burguesa, hija de judíos polacos. André y Gerda formaron pareja e idearon un truco ingenioso: inventaron un personaje fantasma, Robert Capa, un fotógrafo supuestamente famoso recién llegado de Estados Unidos para trabajar en Europa, que vendía sus fotos por intermedio de ellos. El resto es historia: Capa, ya totalmente Capa, comprometido en la lucha antifascista, hizo el 5 de septiembre de 1936 en Córdoba, España, la foto que lo inmortalizaría como el corresponsal de guerra más famoso del siglo XX: Miliciano herido de muerte, donde se ve a un miliciano cayendo por las balas, todavía con el fusil en mano. Sus fotos marcarían un nuevo camino en el fotoperiodismo tal como era concebido hasta entonces, y aparecerían en publicaciones tales como Vu, Weekly Illustrated y LIFE.

En 1954, cuando estaba en Japón, la revista LIFE le propuso reemplazar a un fotógrafo en Vietnam. El 25 de mayo, acompañando al ejército francés en el bosque de Thai Binh pisó una mina y murió en su ley: persiguiendo la ambición de estar siempre un poco más cerca.

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